La luz que tus besos derramaron sobre mi boca me hicieron pensar en el amanecer y lentamente abrí los ojos a tus caricias. Y mi sueño seguía allí, conmigo, con tu forma , tu aroma y tu cariño....
Mordería la manzana.
Aún sabiendo que el mundo dejaría de ser aquel Paraíso soñado,
despertándole de ese letargo perfecto.
Mordería la manzana ... sin duda alguna.